Quería comprarle un tanga a su mujer y se hizo rico.

Dicen que con la vergüenza, ni se come ni se almuerza. Pero este no es el caso. A Roy Ramond le gustaba regalarle a su mujer algo de lencería sexy de vez en cuando. Pero tenía un problema. Sentía una vergüenza infinita cada vez que entraba en una tienda para buscar un conjunto bonito. ¿No

Por qué te engaña tu compañía telefónica

Me acaban de llamar al móvil. Un número que no conocía. Así que lo he cogido y enseguida he escuchado ese ruido de fondo, como de sala llena de teleoperadores haciendo llamadas a diestro y siniestro. Una chica se ha dirigido a mí y directamente ha empezado a soltar su discurso aprendido contra viento y