¿Textos persuasivos que venden y conectan de forma honesta y con naturalidad?

Sí, no me he dado ningún golpe.
Existen.

Hola, soy Sandra.

Soy alguien que piensa que aprender a dominar tus habilidades de comunicación, es lo más rentable que puedes hacer.

Para tu negocio, por supuesto, pero también a nivel personal.

¿Has ligado alguna vez?

Claro, qué pregunta…

Pues has tenido que venderte, que lo sepas. Y alguien ha comprado lo que vendías, que es lo más importante.

Y en el plano profesional, lo mismo. Las relaciones laborales son precisamente eso, relaciones.

¿Sabes a quién le compra la gente?

¿A quién tiene un producto fuera de serie?

No funciona así.

¿A quién ofrece algo muy novedoso?

Tampoco.

¿A quién es capaz de facturar 6 cifras en 10 minutos mientras se toma un té verde?

Vale, fuera de bromas.

LA GENTE COMPRA A QUIEN LE CAE BIEN

¿Irracional?

¿Disparatado? 

Puede ser, pero es lo que hay.

Y ese es mi trabajo.

Hablar de negocios en los que creo, para que le gusten a su público objetivo.

Utilizo las claves psicológicas que intervienen en la compra, para generar credibilidad y conexión emocional.

No tiene nada que ver con mentir ni manipular. Eso es feo, y lo que yo hago no lo es, te lo aseguro.

Algunos no entenderán nada o no les gustará lo que estás haciendo, hasta ahí bien, no hay problema. Pero si te diriges a los que realmente te buscan, te necesitan y hacen buenas migas contigo…

BINGO ;-).

De momento, te contaré algunas cosas sobre mí, que para eso estás en esta sección...

Cuando llegas a una web, muchos te cuentan lo altos, guapos y buenos que son.

Y yo no puedo con tanta profesionalidad mal entendida. A mí eso me aburre y me hace desconfiar.

Así que yo voy a empezar por otro lado.

Los copywriters siempre estamos con eso de diferenciarnos, ser memorables y bla, bla, bla, así que por llevar la contraria y porque aprecio mucho tu tiempo y el mío, vamos a dejar las cosas claras y enseñar nuestras cartas desde el principio.

Si en cada primera cita me hubieran contado estas cosillas, habría evitado alguna que otra decepción sentimental.

No me digas que no te ha pasado ;-).

Empiezo…

Soy psicóloga y copywriter

Me formé en psicología clínica, legal y forense, que aparentemente no tiene mucha relación con el marketing. Sin embargo, cuando empecé a formarme en copywriting, supe que tenía mucho que ver.

¿Experiencia? La suficiente como para diferenciar lo que funciona de cosas que no sirven para nada o incluso perjudican tus ventas (y desafortunadamente, lo veo mucho).

Mis tarifas no son las más bajas

Hay muchas razones por las que eso es así, no es casual. Y creo que es algo que hay que avisar desde el principio, para ahorrarnos todos tiempo.

Entiendo que haya gente que busca precios “económicos”, pero no es mi mercado.

Puedes encontrar copywriters que harán el trabajo por bastante menos dinero, y el motivo no tiene por qué ser que sean malos profesionales.

Yo trabajo con pocos clientes, en proyectos que encajan con mis valores y en los que sé que puedo conseguir que factures bastante más de lo que me has pagado a mí.

Eso tampoco incluye a todo el mundo.

Les dedico el tiempo necesario y me aseguro que te entrego un buen trabajo.

No publico en mi web testimonios de gente que ya me ha contratado o que tengo en el bote

Respeto mucho la confidencialidad de mis clientes y tampoco creo que sea lo mejor para que te convenzas de que sé escribir para vender.

En cualquier caso entiendo que si no estás seguro de ello, no te decidas, a veces pasa y es lógico.

Solo escribo textos

Que venden, pero textos al fin y al cabo.

No diseño ni maqueto webs.
Tampoco me peleo con servidores de correo ni con tu campaña de Google Ads. Se me da mal y me da muchísima pereza.

Por supuesto, trabajo con gente que son unos cracks en todo eso. Así que si lo necesitas, lo podemos ver también.

En esos casos, yo no gano nada, solo le pido a alguien de confianza que haga lo que necesitas, añado lo que cobra al presupuesto y arreglado.

Con transparencia.

Contarte esto forma parte de la honestidad y naturalidad de la que te hablaba en el título de esta página.

Y ahora, si quieres seguir leyendo, te contaré parte de mi historia.

Desde muy joven quise ser psicóloga, quería ganarme la vida ayudando a los demás a sentirse mejor.

Y eso hice.
Me especialicé en psicología clínica, legal y forense.

En general, he trabajado ayudando a personas que han sido víctimas de un delito o están inmersas en un procedimiento legal.
Y durante doce años en un centro penitenciario, trabajando desde el otro lado, desde el que se puede (y debe) hacer mucho.

En este mundillo ves cosas desagradables, pero es genial poder comprobar cómo todo mejora solo porque tú has dicho «algo bien dicho».

Bueno, lo de la psicología está muy bien, pero hay vida más allá

Sin dejar nunca de lado mi profesión, me asomé al mundo de las ventas, donde descubrí un sector que nunca lo hubiera dicho, pero mira tú por dónde, me encanta.
Es una profesión emocionante y divertida.

Vender, si, no se me ha ido la olla.

Tiene una mala fama muy merecida, lo reconozco, pero precisamente por eso, conseguir resultados haciendo las cosas bien y desde la honestidad es una doble satisfacción.

Total, que entre col y col, la psicología y las ventas, se unieron los puntos de mi vida profesional y llegué al copywriting.

Me dí cuenta de que ya dominaba gran parte de los “clics” que suceden en la mente de las personas durante el proceso de compra y que explican la persuasión, por eso me gusta tanto lo que hago.

El tema radica en dar razones poderosas al lector para que haga algo.

Y con esto, mis clientes ganan dinero.
A estas alturas, la maternidad ya me había cambiado la vida, así que no necesité que lo hiciera ningún gurú de internet.

Tengo dos retoños a los que no puedo querer más y por los que vivo feliz como una perdiz.

Y agotada, por cierto ;-).

Al hilo de esto, te voy a dar una lección magistral de copywriting, que para eso estamos.

Mira, esta es una frase que resuena en mi cabeza desde que la vi:

«LA FELICIDAD ES DARLE LA VUELTA A LA ALMOHADA Y SEGUIR DURMIENDO».

No puedo sacarla de mi mente. A días desaparece, pero después siempre vuelve, normalmente cuando más sueño tengo.

El caso es que hay frases memorables y otras que ni siquiera leemos, aunque estén delante de nuestras narices.

Entender por qué y ponerlo en práctica en tus mensajes, es vital si lo que quieres es vender más con tu negocio.

Y para acabar, te cuento algo que te puede interesar mucho.

Mira, cuando yo empecé en esto, invertí bastante dinero en formación y leí todo lo que llegaba a mis manos. Me lo curré mucho porque esta profesión es apasionante, con lo que no me costaba mucho hacerlo.

Pero lo interesante es aquello de lo que me dí cuenta después de haber hecho esa inversión.

Resultó que no había aprendido bien, no todo lo bien que me habría gustado.

Había conceptos CLAVE que no me habían enseñado o que no me habían explicado con claridad, con lo que me faltaba mucho por ver.

Y algo peor.

Tuve que DESAPRENDER demasiadas cosas, lo que también me llevó tiempo y la sensación de haber malgastado dardos en la diana equivocada.

También supe que no todo lo que reluce en Internet es un buen copy, y que no era la única a la que eso le había pasado.

¿Qué hacer?

Bueno, está dificil saber siempre separar el grano de la paja.

Mi sincero consejo es que contrastes, preguntes, hagas una buena investigación, y no confíes siempre en los testimonios deslumbrantes de la web de cualquiera.

Esta es una de las razones (además de la discreción), por las que en mi web no ves ninguno.

Para acabar te diré que hay personas haciendo un trabajo de lujo en el sector

De esto estoy segura, así que espero que no me malinterpretes.
Solo digo que no podemos creer todo lo que leemos, incluído esto que te cuento yo misma.